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(Blog) Servicios sociales: ¿realmente nos ayudan?

servicios socialesTengo amplia experiencia en los servicios sociales diversos que la sociedad catalana y española nos ofrece. Tengo experiencia como usuaria y también como trabajadora social, dado que estuve un tiempo ejerciendo como tal (ese tiempo no lo lleve muy bien, acabé cogiendo la baja).

Escrito por: Lidia Fuentes

Desde el lado de trabajadora social, pude ver que había claras preferencias a la hora de ayudar a ciertos colectivos y no a otros, a pesar de estar en situaciones igual de precarias. También pude ver que, si como trabajador social te caía en gracia alguien o no, ese alguien podía conseguir más ayudas o menos, dejando claramente de lado la objetividad a la hora de dar ayudas económicas o sociales a los diferentes usuarios.

 

Desde el lado de usuaria de servicios sociales, he pedido ayudas económicas y socio-laborales estando sola y también estando en familia y con mi hijo. En ningún caso me ofrecieron más ayudas que “tickets” quincenales para comida, a pesar de estar en situaciones en las que me estaba endeudando, estaba sola, no me era fácil encontrar trabajo por mi situación personal y no tenía a nadie que me pudiera ayudar.

 

Sé que no todo en la vida es el dinero, pero que llegaran a decirme, a mí y al padre de mi hijo, que no nos podían ayudar porque no “dábamos el perfil” de persona necesitada, significando esto que éramos españoles, jóvenes y medianamente inteligentes, era algo que sobrepasaba nuestras expectativas en ese momento. Llevábamos meses pasando penurias, dado que solo trabajaba yo y media jornada, y debíamos alimentar la boca de mi hijo, la del padre de mi hijo, y la mía, además de pagar alquiler y recibos.

 

Ahora llevo dos años asistiendo los sábados a un servicio social de mediación interfamiliar, en la que tengo dos horas para ver a mi hijo. Voy allí porque mi ex pareja y padre de mi hijo no deja que vea a mi hijo fuera de esos servicios, según el por mi “estado mental”, y no porque cada vez que hemos quedado a solas para ver a mi hijo me menospreciaba delante de mi hijo, como madre y como persona en general.   

 

En dicho servicio, que en teoría te ayuda, hacen informes trimestrales que envían al juzgado que lleva el caso familiar en cuestión. Hace poco que vi los últimos informes, y me he quedado muy sorprendida, y eso que ya pocas cosas me sorprenden de los servicios sociales. Según dichos informes, mi ex pareja y yo nos llevamos bien, y se permite una comunicación “normal” entre mi hijo y yo. Desde un primer momento en este servicio, he estado explicando personalmente y a través de emails, con pruebas, que mi ex y yo no nos entendemos y que sigue hablándome muy mal, pero que por desgracia hemos de hablar por asuntos de mi hijo.

 

Sorprendente pero cierto: los servicios hacen caso omiso de la realidad, e incluso parecen valorar mucho más a quien tiene dinero y medios, que en este caso es mi ex pareja. Debido a que tengo un trastorno diagnosticado, utilizan a más a más dicho trastorno para justificar cualquier tipo de retraso en el desarrollo de la relación que hay entre mi hijo y yo, alargando el proceso meses y meses y haciendo que mi hijo y yo tardemos demasiado en poder vernos el tiempo que deberíamos poder vernos.    

 

Ni mis terapias ni mis medicaciones ni mi trabajo y pareja estables pueden hacer cambiar de opinión a dichos servicios que ahora utilizo, si no tengo dinero. Además, veo frustradas mis necesidades como madre, al ver que mi hijo está sufriendo al no poder estar más conmigo, oyendo cada día que me lo pide y se pregunta por qué esto es así. Me frustra también que lo estoy viendo crecer y le está faltando un clima tranquilo de amor y educación, donde no todo sea basado en lo material. Estoy viendo todo esto, y me duele en lo más profundo de mi alma.

 

El último día que asistí a este servicio de mediación, entendí porque están escribiendo en esos informes que “el padre de mi hijo y yo nos llevamos bien y puedo hablar con mi hijo y de mi hijo de manera adecuada”. Me propusieron dejar el servicio, alegando que todo ha mejorado y que ya no necesitamos ese servicio. En resumen, que tras años ya están cansados de nuestro caso, ¿y cómo van a “dar el alta” diciendo que aún se necesita mediación?

 

Hay denuncias de hace menos de 15 días, mi ex pareja se ha cambiado de casa con mi hijo y aún no sé dónde ni con quién vive. Tengo conversaciones muy vejatorias de mi ex pareja de hace dos días nada más. Guardo todas estas pruebas para los juicios que vendrán, al menos tengo esa tranquilidad. Pero quiero hacer público todo lo que he vivido y sigo viviendo con servicios sociales que en teoría “ayudan por igual aquel que tiene medios que al que no los tiene”.

 

Si no habéis vivido las cosas que he vivido yo puede ser que tengáis dudas sobre si los servicios sociales son objetivos a la hora de “ayudar” a los usuarios, pero yo creo que los servicios sociales en este país son una extensión de la política y la ley española: una farsa donde salen ganando los que más tienen, no los que más se lo merecen o necesitan.

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