Soldados de Salamina
Escrito por: Eduardo Alonso
Tenía ganas, por fin he llegado a Javier Cercas. La tentativa de leer su reciente Las leyes de la frontera se truncó por planes sobrevenidos pero, cuando en una cafetería vi la posibilidad de llevarme Soldados de Salamina y por un precio módico que iba a una causa solidaria, no me lo pensé.
Sorprende que es un libro bastante breve, y la parte propiamente narrativa más breve todavía. El autor, que viene del mundo del periodismo, nos ofrece una primera parte en la que, a través de una entrevista al escritor Sánchez Ferlosio, descubre la odisea de Rafael Sánchez Mazas, quien logra sobrevivir al pelotón de fusilamiento y la posterior lucha con la inclemencia de la supervivencia en el bosque, a un paso del enemigo. La segunda parte nos ofrece la narración de estos hechos que Cercas nos quiere mostrar en todo su realismo. Y, por fin, la tercera parte nos muestra a un Cercas que va dejando de creer en una novela inacabada y, un buen día entrevista a Roberto Bolaño, quien le descubre en la figura de un tal Miralles, auténtico héroe para Cercas, el que le puede conducir a encontrar el camino para redondear su texto.
La obra es inusual, por cuanto es literatura y aventura sin ser propiamente una ficción. Quizá, pues, no sea una novela, quizá transgreda sus límites encontrando un camino nuevo. A mí me ha parecido fascinante y el personaje de Conchi, la pareja que tiene en la época Cercas, tiene un punto que me despierta el sentido del humor. También hay que agradecer a Cercas, más después de su consagración, que en este texto se mostrara a sí mismo como un hombre normal y corriente, casi un perdedor. Yo lo que, a la postre, percibo, es que parece un hombre humano, muy humano.